Introducción
El cruce de poleas de arriba hacia abajo para deltoides posterior es uno de los ejercicios de aislamiento más efectivos para desarrollar la cabeza posterior del hombro. A diferencia de los movimientos compuestos, este ejercicio permite cargar el deltoides posterior de forma directa y controlada, algo difícil de conseguir con otros ejercicios convencionales. Es especialmente valioso para equilibrar el desarrollo del hombro en personas que trabajan mucho el pecho y el deltoides frontal, y resulta imprescindible en programas de prevención de lesiones del manguito rotador.
Músculos trabajados
Músculos principales
- Deltoides posterior: es el motor primario del movimiento. Se activa intensamente durante la fase de tracción en extensión horizontal.
- Infraespinoso: colabora en la rotación externa del húmero durante la ejecución.
- Redondo menor: trabaja conjuntamente con el infraespinoso estabilizando el hombro.
Músculos secundarios
- Trapecio medio e inferior: participan en la retracción escapular al final del recorrido.
- Romboides: actúan como estabilizadores de la escápula durante el movimiento.
- Bíceps braquial: interviene de forma secundaria en la flexión del codo si se permite un ligero doblez.
- Manguito rotador en general: trabaja de forma sinérgica para proteger la articulación glenohumeral.
Técnica paso a paso
- Coloca las poleas en la posición más alta del cable y ajusta un peso moderado en cada lado. Utiliza mangos individuales o agarres en D.
- Párate en el centro de la máquina de poleas y coge el mango de la polea izquierda con la mano derecha, y el de la polea derecha con la mano izquierda, cruzando los cables por delante del cuerpo.
- Da un pequeño paso atrás para crear tensión inicial en los cables. Adopta una postura erguida, con los pies a la anchura de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas.
- Eleva los brazos hasta la altura de los hombros, con los codos casi completamente extendidos y una ligera flexión para proteger la articulación. Las palmas deben quedar enfrentadas entre sí.
- Desde esta posición de partida, tira de ambos cables simultáneamente hacia abajo y hacia afuera, llevando las manos en dirección a los muslos en un arco descendente y lateral.
- Mantén los codos prácticamente bloqueados durante todo el recorrido. El movimiento debe generarse desde el hombro, no desde el codo.
- Lleva las manos hasta la altura de las caderas o ligeramente por detrás del cuerpo, apretando el deltoides posterior en el punto de máxima contracción.
- Regresa de forma controlada a la posición inicial, resistiendo la tensión del cable durante la fase excéntrica. No dejes que los cables tiren de tus brazos bruscamente.
Errores comunes
- Doblar demasiado el codo: convierte el ejercicio en una tracción de bíceps y reduce la activación del deltoides posterior.
- Usar demasiado peso: obliga a compensar con el torso y los hombros, perdiendo la tensión sobre el músculo objetivo.
- No controlar la fase excéntrica: dejar que los cables suban solos elimina la mitad del estímulo muscular.
- Inclinar el tronco hacia delante: un torso encorvado cambia el ángulo del movimiento y puede causar tensión lumbar innecesaria.
- Elevar los trapecios: subir los hombros hacia las orejas transfiere el trabajo al trapecio superior y quita protagonismo al deltoides posterior.
- No cruzar correctamente los cables: si no se cruzan los agarres, la mecánica del ejercicio varía y se pierde el beneficio específico del cruce.
Variantes del ejercicio
- Cruce de poleas con agarre neutro: se ejecuta igual pero con las palmas mirando hacia abajo en todo momento, modificando ligeramente el énfasis muscular.
- Cruce de poleas sentado: realizarlo en un banco permite mayor estabilidad del tronco y mayor concentración en el deltoides posterior.
- Cruce de poleas con cuerda: usar una cuerda en lugar de mangos individuales añade libertad de movimiento en la muñeca y puede aumentar la comodidad articular.
- Versión unilateral: trabajar un brazo cada vez facilita la detección y corrección de desequilibrios entre ambos lados.
- Pájaros con mancuernas: variante sin polea que se puede ejecutar de pie o en banco inclinado, útil cuando no se dispone de máquina de poleas.
Consejo de entrenador
Para maximizar la activación del deltoides posterior en este ejercicio, imagina que intentas juntar los omóplatos al final de cada repetición, como si quisieras pellizcar un lápiz entre ellos. Esta indicación mental favorece la retracción escapular y asegura una contracción completa del músculo objetivo. Trabaja en rangos de repeticiones medios-altos, entre 12 y 20 repeticiones, con cargas moderadas y un tempo controlado de al menos dos segundos en la fase excéntrica. El deltoides posterior responde muy bien al volumen y al tiempo bajo tensión, no al peso máximo. Incluye este ejercicio al inicio de tu sesión de hombros, cuando el músculo todavía está fresco, para sacarle el máximo partido.
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