Deltoides posterior desde polea baja a un brazo

Deltoides posterior desde polea baja a un brazo

Deltoides posterior desde polea baja a un brazo

El deltoides posterior desde polea baja a un brazo es un ejercicio de aislamiento diseñado específicamente para trabajar la cabeza posterior del deltoides, una zona que con frecuencia queda rezagada en comparación con las porciones anterior y lateral. A diferencia de los movimientos compuestos de jalón o remo, esta variante con polea permite mantener tensión constante a lo largo de todo el recorrido, lo que lo convierte en una herramienta muy eficaz tanto para hipertrofia como para mejorar la postura y la salud del hombro.

Músculos trabajados

Músculos principales

Músculos secundarios

Técnica paso a paso

  1. Posición inicial: coloca la polea en su punto más bajo. Agarra el cable con la mano contraria al lado que vas a trabajar (mano derecha si trabajas el deltoides izquierdo) o con la mano del mismo lado según la variante que elijas. La empuñadura debe ser neutra o pronada.
  2. Postura corporal: sitúate de lado respecto a la polea, con los pies a la anchura de las caderas y una ligera flexión de rodillas. El tronco puede inclinarse levemente hacia delante para facilitar el rango de movimiento.
  3. Brazo de inicio: con el codo ligeramente flexionado (no bloqueado), deja que el cable tire suavemente del brazo hacia la polea. Esa es la posición de partida.
  4. Ejecución: lleva el brazo hacia arriba y hacia atrás en un arco lateral, manteniendo el codo casi extendido y sin rotar el tronco. Imagina que dibujas un semicírculo desde la cadera hasta la altura del hombro o por encima de él.
  5. Contracción final: al alcanzar el punto más alto del recorrido, aprieta el deltoides posterior durante un segundo antes de iniciar el descenso.
  6. Vuelta controlada: regresa lentamente a la posición de inicio, resistiendo la tensión del cable. No dejes que el peso tire de ti sin control.

Errores comunes

Variantes del ejercicio

Consejo de entrenador

¿Sientes que el trapecio o el dorsal te roban el trabajo? Prueba a iniciar el movimiento con una intención deliberada de empujar el codo hacia atrás en lugar de levantar el brazo. Este pequeño cambio de foco mental activa de forma más selectiva el deltoides posterior y reduce la implicación de los músculos compensadores. Trabaja en rangos de repeticiones medios-altos (12-20 repeticiones), con cargas moderadas y pausas de uno o dos segundos en el punto de máxima contracción. La constancia con este ejercicio, especialmente al final de un entrenamiento de hombros o de espalda, marcará una diferencia visible en el grosor y el equilibrio de tus hombros en pocas semanas.

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