Elevación frontal desde polea baja dos brazos agarre cuerda

Elevación frontal desde polea baja dos brazos agarre cuerda

Elevación frontal desde polea baja dos brazos agarre cuerda

La elevación frontal desde polea baja con agarre de cuerda y dos brazos es un ejercicio de aislamiento para el deltoides anterior que ofrece una tensión constante a lo largo de todo el recorrido del movimiento. A diferencia de las elevaciones frontales con mancuernas, la polea baja mantiene la resistencia incluso en la posición más baja, eliminando los puntos muertos y maximizando el trabajo muscular efectivo. Es una opción excelente tanto para principiantes como para atletas avanzados que buscan definición y fuerza en la parte frontal del hombro.

Músculos trabajados

Músculos principales

Músculos secundarios

Técnica paso a paso

  1. Posición inicial: coloca el accesorio de cuerda en la polea baja. Sitúate de espaldas a la máquina, con los pies a la anchura de los hombros y las rodillas ligeramente flexionadas.
  2. Agarre: sujeta cada extremo de la cuerda con una mano, con los pulgares hacia arriba o con un agarre neutro. La cuerda debe quedar entre las piernas o a la altura de los muslos.
  3. Postura del cuerpo: activa el core, mantén el pecho erguido y los hombros hacia atrás y abajo. Evita arquear la zona lumbar.
  4. Fase concéntrica: eleva ambos brazos simultáneamente hacia el frente, manteniendo los codos ligeramente flexionados. Lleva las manos hasta la altura de los hombros o, como máximo, hasta la altura de los ojos.
  5. Punto de máxima contracción: haz una pausa de un segundo en lo más alto, apretando conscientemente el deltoides anterior.
  6. Fase excéntrica: desciende los brazos de forma lenta y controlada, resistiendo el peso de la polea durante al menos dos segundos.
  7. Repetición: sin dejar que los brazos vuelvan del todo a la posición de descanso para mantener la tensión constante, inicia la siguiente repetición.

Errores comunes

Variantes del ejercicio

Consejo de entrenador

La clave de este ejercicio está en la conexión mente-músculo. Antes de cada serie, coloca un dedo sobre el deltoides anterior para sentir cómo se contrae durante la subida. Trabaja en un rango de repeticiones de entre 12 y 15, con un peso que te permita completar todas las repeticiones con técnica impecable. Introduce este ejercicio al final del entrenamiento de hombro, después de los movimientos de press más pesados, para terminar de fatigar el deltoides anterior con una carga más moderada y un control total del movimiento. ¡La pausa de un segundo en la contracción máxima marcará la diferencia en tus resultados!

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