Elevación frontal con mancuerna y agarre neutro unilateral sentado
La elevación frontal con mancuerna en agarre neutro unilateral sentado es un ejercicio de aislamiento para el hombro que trabaja de forma específica el deltoides anterior. Al realizarlo sentado y con una sola mancuerna, se elimina la inercia del cuerpo y se obliga al músculo a trabajar de forma más honesta, sin trampas posturales. El agarre neutro —con la palma mirando hacia el interior, hacia el muslo contrario— modifica ligeramente el ángulo de activación respecto al agarre pronado clásico y reduce la tensión sobre la muñeca y el codo, lo que lo convierte en una opción muy recomendable para personas con molestias en esas articulaciones.
Músculos trabajados
Músculos principales
- Deltoides anterior: es el protagonista absoluto del movimiento. Se encarga de elevar el brazo en el plano sagital.
Músculos secundarios
- Deltoides medio: contribuye de forma accesoria en la elevación lateral.
- Trapecio superior: estabiliza la escápula durante el ascenso.
- Serrato anterior: ayuda a rotar la escápula al subir el brazo por encima de los 90 grados.
- Pectoral mayor (porción clavicular): participa de forma sinérgica al inicio del movimiento.
- Bíceps braquial: actúa como estabilizador del codo durante el ejercicio.
- Core y erectores espinales: estabilizan el tronco para evitar el balanceo.
Técnica paso a paso
- Posición inicial: siéntate en un banco con respaldo vertical o en el extremo de un banco plano. Mantén la espalda recta, los pies apoyados firmemente en el suelo y la mancuerna en una mano con agarre neutro (pulgar hacia arriba, palma mirando hacia el centro del cuerpo).
- Ajuste de la postura: apoya la mano libre sobre el muslo o en el lateral del banco para mayor estabilidad. Activa el core y evita arquear la zona lumbar.
- Inicio del movimiento: desde la posición de reposo con el brazo estirado junto al muslo, comienza a elevar la mancuerna hacia el frente manteniendo una ligera flexión en el codo (no lo bloquees en extensión completa).
- Fase concéntrica: sube la mancuerna hasta que el brazo quede paralelo al suelo, aproximadamente a la altura del hombro. No es necesario superar esa altura; hacerlo no aumenta la activación del deltoides y sí aumenta el riesgo de impingement.
- Pausa en el punto álgido: mantén la posición superior durante un segundo para maximizar la tensión muscular.
- Fase excéntrica: desciende el brazo de forma controlada y lenta hasta la posición inicial. Esta fase es tan importante como la subida.
- Repetición: completa todas las repeticiones del lado trabajado antes de cambiar al brazo contrario.
Errores comunes
- Usar impulso del cuerpo: balancear el torso hacia atrás para lanzar la mancuerna anula el trabajo del deltoides y sobrecarga la zona lumbar.
- Subir por encima de los 90 grados: superar la altura del hombro no aporta beneficio adicional y puede generar impingement subacromial.
- Codo completamente extendido o flexionado en exceso: mantén una flexión suave y constante de unos 10-15 grados durante todo el recorrido.
- Descender demasiado rápido: no dejes caer la mancuerna. La fase excéntrica controlada es donde se produce gran parte de la mejora.
- Elevar el hombro trabajador: encogerse de hombros al subir es señal de que el trapecio está compensando. Mantén el hombro deprimido.
- Peso excesivo: en ejercicios de aislamiento de hombro, la calidad del movimiento siempre va antes que la carga.
Variantes del ejercicio
- Elevación frontal con agarre pronado: palma hacia abajo. Activa más la zona anterior del deltoides pero aumenta la tensión sobre la muñeca.
- Elevación frontal bilateral sentado: con dos mancuernas a la vez, aumenta la densidad del trabajo pero dificulta el control de la postura.
- Elevación frontal con cable unilateral: la tensión constante del cable mantiene el músculo activado en todo el recorrido, incluso en la posición inferior.
- Elevación frontal con disco: el agarre en los laterales del disco favorece de forma natural el agarre neutro y resulta cómodo para muchos usuarios.
Consejo de entrenador
¿Sientes que el trapecio siempre acaba robando el protagonismo al deltoides? Prueba a realizar las repeticiones frente a un espejo lateral y fíjate en si el hombro sube al elevar el brazo. Si es así, trabaja con un peso menor y concéntrate en mantener el hombro activamente hacia abajo durante toda la serie. Además, utilizar el agarre neutro en lugar del pronado puede marcar una diferencia notable en comodidad: muchos atletas descubren que con este agarre pueden concentrarse más en el músculo objetivo y menos en compensar las molestias de muñeca. Empieza con series de 12 a 15 repeticiones por lado con un peso que te permita llegar al fallo técnico —no al fallo físico— en la última repetición.
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